Ya habíamos comentado la regla de "No Contacto". Ese fué el primer paso.

El siguiente paso en el proceso de sanación es bajar del pedestal a nuestro EX.

No es fácil, puesto que tenemos la tendencia de desear aún más lo que ya no tenemos, esto me recuerda la frase "nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido". Sin embargo no hay que permitirse atormentarse con este tipo de pensamientos.

Nadie es perfecto, ni tú, ni yo, ni nuestro ex, nadie. Pero de alguna manera, tendemos a ignorar la humanidad imperfecta de nuestra ex pareja creyendo que esto que estamos viviendo es una pérdida tan dolorosa y tan abrumante que nubla nuestros pensamientos.

Lo que hay que hacer aquí, es concentrar nuestros esfuerzos y pensamientos en lo bueno que hay en nosotros, actuar de manera positiva hacia con los demás, dar lo mejor de nosotros mismos a otras personas, nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, no permitirnos creer que no podemos ofrecer nada bueno, claro que podemos, hay que seguir haciéndolo.

En el estado actual de mi proceso de sanación, no me siento lo suficientemente seguro como para ver a mi ex. Aún no es tiempo, y para empezar ¿para qué quiero que nos veamos? Aparentemente ya no tiene nada que ofrecerme, no tiene caso recaer.

Entonces, hay que trabajar en nosotros mismos, reconocer nuestros puntos débiles, trabajar en las áreas de oportunidad que tenemos en nuestra personalidad. El término áreas de oportunidad es una manera más delicada de llamarle a los problemas.

No es recomendable iniciar otra relación, sin haber aprovechado el dolor y la desolación que sigue a una separación amorosa para reconocer y ubicar nuestras propias fallas y limitaciones. Trabajar en nosotros mismos, crecer, enriquecernos (el dolor es mejor maestro que el placer). No nos beneficia para nada el enfrascarnos en otra relación y tampoco es justo para la otra persona recibir los despojos magullados de nuestro corazón.

Reparemos nuestro corazón, hay que pulirlo, sacarle toda la mugre y sarro que le lastima y le impide crecer.

¿Cuándo llegará otra persona a nuestro corazón? Precisamente, cuando nuestro corazón este listo. Si nos aferramos al dolor, a la nostalgia, al recuerdo y a la autocompasión, no le estamos permitiendo sanar. Necesitamos tener el corazón fuerte y lleno de amor, para que reconozca el amor en el corazón de los otros, entonces podrá pasar algo muy interesante.

Tenemos la bendita oportunidad de ser mejores personas cada día de nuestra vida.

Te deseo paz.