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La Coctelera

ciclo-irrepetible

14 Abril 2010

Decálogo del escritor, por Augusto Monterroso

Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.

El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

*Augusto Monterroso (guatemalteco, 1921-2003) vivió la mayor parte de su vida en México. En su obra -de prosa concisa, accesible, claramente inclinada a la parodia, la fábula, el absurdo, el humor negro y la paradoja- se destacan los títulos Obras completas (y otros cuentos) (1959), La oveja negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972) y la novela Lo demás es silencio (1978).

Fue galardonado con el premio Villaurrutia en 1975 y en 1988, con la condecoración del Águila Azteca. En 1996, recibió el Premio Juan Rulfo de narrativa.

Publicado por LibrosEnRed en 16:03

servido por ciclo-irrepetible 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Jasso

Jasso dijo

Gracias por compartir. La nota mas interesante (para mí) no esta en tu post: Es el autor del cuento El Dinosaurio, que fue el cuento mas corto de la literatura, hasta el 2005.

21 Abril 2010 | 11:59 PM

MARIO REBOLLEDO

MARIO REBOLLEDO dijo

Gracias por lo escrito en tres partes.
Yo estoy sufriendo duramente la primera etapa. Despues de 10años termino la relaciòn. Habìamos roto en octubre de 2009 y en febrero de 2010 me llamò para decirme que habìa terminado su efìmera relaciòn porque me querìa. Yo lo estaba superàndome y recaì. En abril volvimos a romepr y me siento peor. Me dijo que me adoraba pero era necesario terminar. Yo tenìa un tiempo sin trabajo y`con una crisis existencial muy fuerte y cuando rompimos me sentìpero. No puedo explicarme porque recaì. Pero ya se que los rencuentros son inciertos. Me dejò y volviò con la pareja efìmera, de la cual incluso me dijo que no eran compatibles ni le daba satisfacciòn sexual no la entendìa sentimentalmente.
Regresò a una relaciòn en la que incluso le cobraba sus llevadas en taxì y le cobraba cualquier servicio de trabajo en casa aùn siendo novios.

Estoy confundido quiero olvidar y no puedo.

Que hago? 10 años de relaciòn son una eterniodad.

Que hago?

23 Abril 2010 | 04:36 PM

ciclo-irrepetible

ciclo-irrepetible dijo

MARIO REBOLLEDO:

Me quedé sin palabras, 10 años de relaciòn son una eternidad. Es decir, 10 años invertidos, vividos, sufridos, como quieras, pero son 10 años.

Lamento mucho el que estes viviendo este difícil trance. No creo ser la persona indicada para darte un consejo, ya que yo viví una situación similar, tambiém sufrí recaidas, cometí errores cegado por el dolor, me culpé por el fracaso de la relación, me redimí, me exculpé, volví a culparme, me arrepentí, me castigué y me perdoné.

No te obligues a olvidar. Nunca vas a olvidar, simplemente aprenderás a recordar con otra actitud. Mi mejor aliado ha sido el tiempo, espero que sea tu aliado también.

Por lo pronto, yo veo que la única opción es que rompas todo tipo de contacto con tu ex pareja. Aparentemente tu ex pareja esta viviendo una situación irregular con otra persona, no permitas que su problema se convierta en tuyo, mantén tu distancia. Créeme, a pesar de tu deseo de acudir a socorrerle, mantén tu distancia, es por tu bien. Tu ex pareja tomó la decisión de estar con otra persona, pues que aprenda a lidiar con esta otra persona por su cuenta.

Esta situación te obligará a tomar el control de ti mismo.

¿Qué puedes hacer? Precisamente eso: ocuparte de ti mismo.

Insisto, no creo ser la persona indicada, ¿por qué? pues porque no he sanado, claro no estoy igual que antes, he mejorado, y mucho, pero no he sanado. A veces el dolor regresa, cada vez más débil, cada vez por menos tiempo, pero no se le olvida regresar.

Acude a quienes te quieren, a tus amistades, a un terapeuta, algún guía espiritural, vacía tu carga, déjate ayudar, no te aísles, llora, eso ayuda mucho.

Te mando un fuerte abrazo sincero, y deseo que te vaya mucho mejor que a mí.

Te deseo paz.

23 Abril 2010 | 05:02 PM

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